El País publica un producto sobre la administración del e-mail, «Y el síndrome de Diógenes llegó al computador» (pdf), inspirado en este viejo producto que publiqué en 2005 sobre la administración del correo personal. Para el producto, tuve una extendida charla telefónica con su autora, Cristina Castro, que me logró meditar bastante en de qué manera cambiaron las cosas desde la fecha de publicación original de mi entrada, en este momento 4 años, un mes antes del debut en internet de este Google plus Gmail que marcó para mí un antes y un después en la administración de correos: antes de Gmail, me dedicaba a ejercer lo que yo llamaba “el perfil de auditor”; clasificar mis correos, colocarlos en carpetitas, llevar a cabo backups ocasionalmente… el software que se encontraba utilizando, Outlook, siempre y en todo momento se encontraba abierto en mi máquina consumiendo memoria, tenía una búsqueda que no era ni buena ni mala, sencillamente patético, y si traté de entrar desde la página web, me logró emplear este OWA que parecía una broma fea, lenta y mala. Y si deseaba tener mi e-mail en la página web, mi opción alternativa era utilizar correos como Hotmail, Yahoo! o Terra, que introducía propaganda en la parte de abajo de mis mensajes, lo que me daba unos megas de aptitud, y que en la mayoría de los casos estaban llenos de contenido publicitario de oreja a oreja.
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Qué es lo contrario al síndrome de Diógenes4 años después, mi correo está totalmente en la página web (tras 4 años de no clickear en el ícono de Outlook, solamente puedo rememorar de qué manera se veía), accedo a él desde cualquier lugar y dispositivo, busco para esto y localizar siempre y en todo momento lo que necesito, tengo 5.6 GB (32%) de los 17.1 GB libres ocupados, solo ocupo la memoria que emplea mi navegador, no veo contenido publicitario pues se organiza en su carpeta sin mi intervención de cualquier clase, y bastantes filtros automáticos alcanzan para la organización que necesito. El día de hoy, mi organización de e-mail es, como menté en mi publicación de marzo de 2005, puro síndrome de Diógenes: no elimino prácticamente nada, guardo todo en un aparente caos, pero toda vez que necesito algo de mis últimos 4 años de correo, acercamiento sin inconveniente, así sea en una PC o en un móvil. La tecnología, la buena tecnología, me permitió una administración interminablemente mucho más eficaz en lugar de una inversión en elementos personales bastante menor.
Crematomanía
La palabra «crematomanía» significa «obsesión por el dinero» – de krematos (dinero) y mania (estado anímico trastorno en contestación a ciertos estímulos). En psicología, es el nombre que se le da al apego elevado a la riqueza, a la obsesión por el dinero transformada en patología; patología cuya sintomatología, los maniacos en cuestión, por norma general, niegan el padecimiento, la necesidad de estimar siempre y en todo momento mucho más y la insatisfacción son los aspectos mucho más representativos.
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Qué es lo contrario al síndrome de Diógenes
Cómo se le llama a una persona que guarda todoSíntomas del Síndrome de Diógenes
Entre los síntomas más frecuentes están el abandono de la higiene personal, la nutrición y la salud, reacciones obsesivas como acumular basura y utensilios insignificantes, abandono de nuestra salud, accionar antisocial, y el desconocimiento del inconveniente.
No tienen la capacidad de entender que su forma de vida es completamente amenazante para su salud.
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Qué es lo contrario al síndrome de Diógenes
Cómo se le llama a una persona que guarda todo
